La niña mimada

jawa 300-9

Hace rato que andamos de romance en plan menaje a trois entre La Mascota, este servidor y la belleza de la foto. La cosa empezó el año pasado, con la idea de llegar a una moto. Recuerdos de juventud hicieron que buscara una jawa 350, pero al llamar a Jawa Argentina para preguntar por el tema repuestos y saber el precio de una 0km para tener como punto de referencia, tuvimos la primer noticia de lo que sería un romance.

El flaco que nos atendió fue clarito “hasta fin de año no tenemos 350, pero ahora esta la 300, fijate las fotos en internet” (y un par de datos más). Fue ver las fotos y enamorarse a primera vista. Era tarde y sobre el cierre empezamos a llamar concesionarias para tratar de saber precios, formas de pago (solamente teníamos las ganas) y todo eso. El precio era accesible, ya que por entonces salía $13500. La diferencia con una 350 2t en buen estado puesta en casa y con los arreglos post compra no era tanta, así que empezamos a soñar.

Mirábamos fotos casi todos los días, buscábamos referencias, pros y contras, pero la verdad era que la moto en Argentina estaba estrenándose, asi que cada tanto pescábamos un test drive, pero nada más. Con Daniela seguíamos haciendo fuerza para juntar plata (solamente nos faltaban 13500) y de a poco ibamos sumando.

Al principio de noviembre vino el patadón fuerte: Expomotoshow 2009. Ahí mientras estaba en el stand de Jawa mirando de cerca (bué, babeando mejor dicho) la 300-9 que estaba en exposición, vino un muchacho a contarme sobre la moto. Pobre, casi lo saco a escobazos con la frase “sisisi…la ficha técnica la se de memoria…laquierolaquierolaquiero”. Se ve que “el muchacho” se compadeció de mí y no solamente me pidió que la probara, sino que me paseó por la 300-6 y la novísima 350 4t que tenía lista para la travesía Ushuahia-La Quiaca. Cuando mi pulso y nivel de exitación me volvieron un ser humano más manejable, este buen hombre se presentó como Roberto Martinez. “El señor” Jawa Argentina. Un tipazo. Nos atendió como nadie, a mí particularmente me tuvo una paciencia enorme y hasta me regaló un gorrito de Jawa que guardo cual reliquia milagrosa. Ya estaba a un gorrito más cerca de la moto. Daniela probó y vio que “el talle” de la 300-9 le quedaba bárbaro, así que la cosa ya estaba más que decidida. Teníamos que comprar una 300-9.

Se ve que volvimos más enganchados que antes, porque los amigos se sumaron a la locura y surgió la campaña “una moto para Carlitos“. Me acuerdo que tuvo una repercusión bárbara, hasta Verónica, de Rutas en dos ruedas nos dio su apoyo.

En noviembre conseguimos finalmente un crédito por lo que nos faltaba para llegar a la moto y siguiendo la encargamos. La niña se hizo rogar, ya que pasaron las fiestas y estaba todavía en el puerto esperando a la gente de Aduana que la sacara de su container. Los reyes magos vinieron con buenas noticias, ya estaba en Jawa Argentina, solamente faltaba otro paso burcrático para que tuviera los papeles y pudiera ir para la agencia. Tras diarias llamadas a los pobres muchachos de Jawa (la verdad que tuvieron muuuucha paciencia), la moto llegó a la concesionaria Ruta 3 motos y montados en un flete (el viaje en flete a San Justo merece una historia aparte) la fuimos a buscar.

Ya estaba en casa, la mirábamos, la salíamos a probar dando vueltas manzana, pero todavía nos faltaban los papeles para que pudiese circular sin problemas. Conseguidos los papeles de aduana, hicimos el patentamiento y tuvimos la suerte de que a nuestra querida moto rutera le haya tocado la secuencia alfabética FAR a modo de premonición.

Con la patente, empezamos a salir y a conocer a el montonazo de gente que jorobamos en todo el periplo que fue llegar a tener la moto en garage. A Diego, quien fue becario conmigo cuando eramos solteros y menos jóvenes que ahora, adquirió unos días antes su 300-9 y me contactó gracias al ruido de la Campaña, a Raul que sufrió conmigo la espera de su moto (se llama Sophie) a la par que yo, a Roberto Martinez como motociclista, ya que nos fuimos con él a Tapalqué y a toda la troupe de gente que conocimos vía la Comunidad Motoquera y los foros de Psicofxp

Como muestra de “lo mal que la estamos pasando”, un par de videos en youtube realizados por Daniela : 3 300 9 con la visita de Raul y Diego a casa a los pocos días de patentarlas (todavía no teníamos ni el service de los 600 km) y
7 300 9 con la salida a Chascomús. Falta el viaje a Tapalqué, pero en cuanto este ese video, lo subo.

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